Un coche de Carlos de Inglaterra funciona con queso y vino

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El Aston Martin DB5 que conduce el príncipe de Gales, versión descapotable del que llevaba Sean Connery en la película "Goldfinger", utiliza combustible ecológico a base de derivados del vino y del queso.


La conversión del motor de ese deportivo, que le regaló a su primogénito la Reina Isabel II en 1969 con motivo de su 21 cumpleaños, es una de las medidas que ha tomado el príncipe de Gales para reducir sus emisiones de CO2 en un 18%.


Según los datos aportados por la Casa del Príncipe, el motor del automóvil funciona con un 100% de biotetanol fabricado con vino blanco, al que se añade un producto derivado de la fabricación de queso.


Los gases de escape no huelen, sin embargo, a queso ni a vino, sino curiosamente a vodka, informa hoy el diario "The Times".


Vía: PeriodistaDigital